Hace un tiempo salió al mercado, de la mano de una marca conocida de preservativos (Durex), unos anillos vibradores (y sí, probé uno). Bueno, pues aunque este anillo tenga cierto parecido con aquel, no tiene el mismo uso.
Aquí, el aparato éste, al que se le introduce el otro, cuenta las embestidas carnales por minuto (no sabía como expresarlo) que se le da a la parienta. Así, con tiempo, entrenamiento y sacrificio, se pueden comprobar los progresos; y alardear con los amigos (o las amigas y futuras colaboradoras) del récord de la noche anterior:
(Él) "Cariño, hoy vamos a batir un récord".
(Ella) "¡Qué bien! ¿Vamos a hechar dos?".
(Él) "No cariño, vamos a hechar uno, en dos minutos, pero a 72 embestidas cada uno; que me ha dicho el compañero que anoche, con una pilingui, lo hizo en un minuto, ¡pero que minuto!, 70 embestidas le dió, el tío.
(Ella) Pues dile a tu compañero que te dé el teléfono de esa pilingui, y no necesitas el aparatito... ¡ los empujones que los cuente tu madre !.
Lo que no me explico es por qué cuenta con tantos dígitos. Igual la foto corresponde a la versión para conejos.
¡Ah!, su precio, 10 libras (10,70 €), por este precio la competición está en marcha.
Esta entrada tampoco la firmo, que es para volver a coger el ritmo.






